martes, 28 de abril de 2009

PACHAMAMA


El canto de la Pachamama
La Pachamama para los quechuas y el mundo andino es más que la madre tierra, es el planeta tierra. Una palabra que unifica no sólo la naturaleza como sinónimo, sino también los seres humanos que vivimos en ella. En esta idea de madre-planeta tierra no existe división entre la sociedad, la cultura, -que necesita dominar y explotar su entorno- y la naturaleza, que imaginamos vegetal, animal y mineral, ya que nosotros y el planeta somos una sola vida palpitante dentro de esta figura llamada Pachamama.

Lejos de ser una diosa, al estilo de Ceres, diosa de la agricultura, o de Hera, diosa de la tierra, Pachamama es la fuerza natural, el pálpito que nos hace vivir, junto con el sol, el Tata Inti que nos da luz y energía. Aquí funciona la pareja cósmica dándonos vida.

Somos parte de la Pachamama. Somos Pachamama. No estamos diferenciados. En un sentido amplio, Pachamama es Todo lo que existe. El Universo en que está nuestro planeta moviendo oxígeno, carbono 14, plasma, etcétera. Como no existe la posibilidad de diferenciarnos de la Pachamama. Destruirla, modificarla, explotarla, tiene el mismo sentido para un quechua y para muchos indígenas del mundo que para un occidental: hacerse daño por puro gusto.

Entender esta unión es sustancial hoy en día para comprender que necesitamos de todos para seguir viviendo y que somos, la naturaleza y la cultura, una sola unidad, esta Pachamama que necesita de cuidado.

El concepto de ‘ecología’ podemos verlo desde este punto de vista no ya como la defensa de la naturaleza contra la depredación de los seres humanos, sino como el cuidado de nosotros mismos, de nuestro entorno, tanto hacia fuera, como hacia adentro.

Parte inherente a nuestros derechos humanos, vitales, universales, planetarios. De igual manera, el canto de la Pachamama es el mismo canto que escuchó Pitágoras por medio de las matemáticas: la música de las esferas, la armonía vibratoria que cada planeta emite, componiendo una única armonía del sistema solar, hoy constatada por la NASA.

Detenerse y escuchar el canto de la Pachamama es tomarle el pulso a nuestro propio pálpito para saber si sigue las notas de la canción de la vida, armoniosa y gentil, o de la canción de la muerte.
Dorelia Barahona Riera

martes, 21 de abril de 2009

Cuento del Subcomandante Marcos



"Había una vez un sapito que no estaba conforme con su ser sapito y que quería ser cocodrilo. Entonces fue al pantano a buscar al cocodrilo y le dijo: "Yo quiero ser cocodrilo". El cocodrilo le contestó: "No puedes ser cocodrilo porque de por sí eres un sapito". "Sí -dijo el sapito-, pero yo quiero ser cocodrilo. ¿Qué necesito hacer para ser cocodrilo?" El cocodrilo le dijo "No hay que hacer nada, uno nace cocodrilo y así es de por sí, un cocodrilo es un cocodrilo". El sapito le dijo: "Pero yo no quiero ser sapito, yo quiero ser cocodrilo. ¿Usted sabe en dónde o con quién me puedo inconformar por ser sapito y que me dejen ser cocodrilo?" "No sé, tal vez el búho sepa", respondió el cocodrilo. Y entonces el sapito fue a buscar al búho en el bosque. Ahí se encontró con otro sapito y le preguntó por el búho. "Ese sólo trabaja de noche -le respondió el otro sapito-, pero ten cuidado cuando hables con él porque el búho come sapitos". Entonces el sapito esperó a que llegara la noche y mientras esperaba se hizo una su fortificación para protegerse de los ataques del búho. Puso una piedra encima de otra y así hasta que se hizo una pequeña cuevita y ahí se metió. Cuando llegó la noche también llegó el búho, y el sapito, desde dentro de su cueva le preguntó: "Señor búho, ¿usted sabe con quién o dónde me puedo inconformar por ser sapito y exigir que me dejen ser cocodrilo que es lo que yo quiero ser?". "¿Quién me habla y de dónde?", preguntó a su vez el búho. "Yo soy y aquí estoy", respondió el sapito, y el búho se abalanzó para cogerlo con sus garras, pero como el sapito estaba dentro de la cueva, el búho sólo agarró una piedra y se la comió pensando que era un sapito lo que comía. Entonces el peso de la piedra hizo que el búho se cayera al suelo y que mucho le doliera la barriga. "Ay, ay -decía el búho-, ayúdame a sacarme esta piedra de la panza porque si no no puedo volar". El sapito le dijo que le ayudaría sólo si le respondía su pregunta. "Ayúdame primero y luego te respondo", le dijo el búho. "Naranjas -dijo el sapito-, primero dime, porque si te ayudo a sacar la piedra primero entonces me vas a comer y ya no me vas a responder".

"Bueno -dijo el búho-, te voy a responder: con el que tienes que inconformarte es con el león, él es el rey y sabe por qué cada quién es cada cual. Ahora ayúdame a sacar la piedra". "Never de limón la never -respondió el sapito-, porque si te saco la piedra te vas a seguir comiendo sapitos". "Ahí está -dijo el búho-, de balde te quieres inconformar, todavía te preocupas de los sapitos y tú ni siquiera quieres ser sapito". Pero el sapito no le hizo caso y se fue a buscar al león.

El león vivía en una cueva y el sapito pensó que no fuera a ser que el león comiera sapitos y tuvo una idea. Se mojó en un charquito y se revolcó en la tierra y así quedó disfrazado de piedrita. Cuando el león salió de su cueva, el sapito le dijo "Señor Rey León, vengo a inconformarme porque soy un sapito y yo quiero ser un cocodrilo". "¿Quién me habla?", preguntó el León. Y el sapito le respondió "Yo soy". "Pero tú eres una piedrita, ¿qué es toda esa historia de sapitos y cocodrilos?", le dijo el León. "Pues vengo a inconformarme porque uno no es lo que quiere ser sino lo que de por sí es", dijo el sapito. "Así es de por sí -dijo el León-, uno es lo que es y no puede ser otra cosa. Lo único que se puede ser es ser bien lo que uno es", dijo el León bostezando filosóficamente. En eso empezó a llover y el lodo que cubría al sapito se lavó y se vio claro que era un sapito y no una piedrita. El sapito no sabía si los leones comen sapitos y mejor se fue saltando de regreso a su charca.

Muy triste iba el sapito, brinca brincando, porque uno es lo que es y no puede ser otra cosa y porque lo único que puede ser es ser bien lo que uno es. Tristeando en eso que pensaba, llegó el sapito a su charca y rápido fue a buscar al cocodrilo. Cuando llegó al pantano no encontró al cocodrilo. Lo buscó por todos lados y no lo encontró. Le preguntó a los otros animales y éstos le respondieron "¿No sabías? Al cocodrilo lo encontró un cazador y ahora es un par de zapatos y una bolsa de piel de cocodrilo..." El sapito quedó pensando y, cuando todos pensaban que iba a decir que qué bueno que no era cocodrilo y qué bueno que era sapito, exclamó: "¡Eso es trascender el ser animal y no fregaderas!". Y se puso a estudiar y a practicar para ser un buen cocodrilo. Parece que lo hizo bastante bien y logró engañar a un cazador.

Dicen que el sapito es ahora un monedero carísimo. "Es de piel de un cocodrilo muy especial", dice la señorona que lo compró.
Moraleja: Del tamaño del sapo es la pedrada. Tan-tan."

La Mariya se aburrió y se fue cuando el sapito apenas iba a ver al búho. La mar se ha quedado (no le queda otro remedio) hasta el final del cuento.

-Ya cálmate Esopo-, se burla.

Soy un incomprendido, no cabe duda.

ultima elocucion de radio de SALVADOR ALLENDE


…Pagaré con mi vida la defensa de principios que son caros a esta patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra, roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.
El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.
Una palabra para aquellos que llamándose demócratas han estado instigando esta sublevación, para aquellos que diciéndose representantes del pueblo, han estado turbia y torpemente actuando para hacer posible este paso que coloca a Chile en el despeñadero.
En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la patria los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Ésta es una etapa que será superada, éste es un momento duro y difícil. Es posible que nos aplasten, pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.
Compatriotas: es posible que silencien las radios, y me despido de ustedes. En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con este ejemplo, para señalar que en este país hay hombres que saben cumplir con las obligaciones que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por la voluntad consciente de un presidente que tiene la dignidad del cargo…
Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron.
Soldados de Chile, comandantes en jefe y titulares… …al almirante Merino… … El general Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su solidaridad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros.
Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: Yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser cegada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia que empeño su palabra en que respetaría la constitución y la ley, y así lo hizo. Es este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes. Espero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición: la que les señalo Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctima del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena conquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios. Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra: a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de su preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días están trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas de una sociedad capitalista.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha; me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder… …la historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa me seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres el momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que el sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

cuba 50 años de resistencia hacia la busqueda de la utopia





Cuba: 50 años de ¡Patria o Muerte!
En un contexto de dictadura, almas rebeldes que no desfallecieron ante la adversidad se dieron a la tarea de la transformación.
Hombres y mujeres heroicos, que dieron la vida, la sangre y hasta la última gota de sudor por una meta que había quedado sentada en el manifiesto del Movimiento 26 de julio, en donde éstos declaran:
“Cuba es mi patria y a ella no volveré nunca o volveré dignamente como me lo he prometido. Las naves están quemadas: o conquistamos patria a cualquier precio, donde pueda vivirse con decoro y con honor, o nos quedamos sin ella (...)
Patria es algo más que opresión, algo más que un pedazo de tierra sin libertad y sin vida”.
Le apostaron todo a la construcción del hombre nuevo, para ello plantearon:
“es necesario el desarrollo de una conciencia en la que los valores adquieran categorías nuevas. La sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela (...) van adquiriendo cada día más conciencia de la necesidad de su incorporación a la sociedad y, al mismo tiempo, de su importancia como motores de la misma.”
Cuba vivió durante años bajo la dictadura impulsada por Estados Unidos, eso debía acabar, la realidad debía ser cambiada, y el pueblo cubano así lo decidió, por medio de las armas, ya que como lo dijera José Martí
“es criminal quien promueve en un país la guerra que se le puede evitar; y quien deja de promover la guerra inevitable”
En este caso inevitable fue la guerra, de los ofendidos, de los desterrados, de los humillados, de los oprimidos, en contra de unos pocos. Inevitable fue la guerra del pueblo cubano que se sumergió en una hermosa revolución, ondeando las banderas de la lucha por la libertad.
Amor, Solidaridad, Esperanza, Lucha, Internacionalismo…todos ellos, y muchos más, fueron los valores que se plantearon para la construcción del hombre nuevo, que se desentiende de todo individualismo, haciendo ajena esta palabra a su vocabulario.
Aquel Hombre Nuevo, que se ha venido y se sigue construyendo como meta de una sociedad mejor, sigue luchando después de 50 años, puesto que las transformaciones no son fáciles y menos cuando este proyecto va en contra de el pensamiento hegemónico y aunque que se les acuse, se les bloquee, se les ataque… el hombre nuevo no deja de luchar.
Gran tarea es construir desde lo más bajo una sociedad que sea de las personas y para las personas, acabando con el individualismo y la propiedad privada que pertenece a unos cuantos dejando a los demás sin tierra, Cuba debe ser de todos y cada uno de los hombres sin privilegiar a ninguno, puesto que todos tienen los mismos derechos a ser hijos de la misma patria. Cuba es de todos y para todos

sábado, 18 de abril de 2009

miércoles, 15 de abril de 2009

Y AQUI ( POEMA DEL CHE )


"Soy mestizo", grita un pintor de paleta encendida,
"soy mestizo", me gritan los animales perseguidos,
"soy mestizo", claman los poetas peregrinos,
"soy mestizo", resume el hombre que me encuentra en el diario dolor de cada esquina,
y hasta el enigma pétreo de la raza muerta acariciando una virgen de madera dorada:
"es mestizo este grotesco hijo de mis entrañas".
Yo también soy mestizo en otro aspecto:
en la lucha en que se unen y repelen las dos fuerzas que disputan mi intelecto,
las fuerzas que me llaman sintiendo de mis vísceras el sabor extraño de fruto encajonado antes de lograr su madurez el árbol.
Me vuelvo en el límite de la América hispana a saborear un pasado que engloba el continente.
El recuerdo se desliza con suavidad indeleble como el lejano tañir de una campana. CHE